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Un día de Spa
Consiente a tu pequeñín con cuidados a la altura de un centro especializado de relajación, pero... en la comodidad de tu hogar.



Tú siempre quieres lo mejor para tu bebé y además de cuidar de él a diario, quisieras hacer algo especial, sin duda un regalo que aunque no pueda decirlo con palabras te agradecerá cuando se sienta relajado y muy descansadito.

Los baños, masajes y en general todos los tratamientos que se hacen los adultos en centros de belleza o spa, puedes hacerlos en tu casa y a tu pequeñín, te diremos cómo aplicar estas técnicas y generar un espacio nuevo de interacción con él.


1. Un baño reparador
Para iniciar el tratamiento tipo spa de tu pequeñín, lo primero será que reciba un delicioso baño de agua tibia que le ayudará a relajar sus músculos y prepararlo para las siguientes etapas.

Puedes acompañar la hora del baño con música instrumental para generar un ambiente tranquilo. Agrega al agua un baño líquido que contenga lavanda y utiliza una esponja suave para exfoliar su piel.


2. Caricias poderosas
Al finalizar el baño puedes seguir con los masajes. El Shantala es una propuesta de masajes originaria de la India, que busca transmitir al bebé sensaciones placenteras en un ambiente cálido. Los masajes se realizan con aceite de almendras o camomila, por su efecto relajante y tranquilizante.

El aceite se aplica con movimientos suaves y circulares en el pecho, abdomen y espalda de tu pequeñín, luego realizas ejercicios de alargamiento de brazos y piernas, para liberar la tensión.

Estos masajes traen muchos beneficios para tu pequeñín y además de estimular el acercamiento táctil, son una manera de transmitir amor y favorecer el desarrollo emocional y psicológico de tu bebé.


3. Aromas relajantes
La aromaterapia también se emplea para los más pequeñines, eligiendo las esencias apropiadas que produzcan el efecto relajante y renovador que estás buscando para tu bebé. Los aceites aromáticos empleados para los más chicos son lavanda, árbol de té rosa, manzanilla romana, neroli y china dulce.


La mejor alternativa para esparcir los aromas es usando un pebetero, ya que el calor activa las partículas de olor. Debes esparcir el aroma durante 10 minutos y luego retirar el pebetero cuando tu pequeñín esté en el cuarto.

Tres pasos sencillos con los que puedes convertir tu hogar en un centro de relajación para el más consentido de la casa, haz la prueba y dale a tu pequeñín un día de spa.


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